Comenzar a correr, ¿todos podemos lograrlo?

Comenzar a correr, ¿todos podemos lograrlo?

Seguramente has estado en tu carro/coche y ha pasado alguien corriendo, de manera tan natural, como si no estuviese haciendo ningún esfuerzo.

Como si correr para esa persona fuese lo más natural.

Y te preguntas ¿podría llegar a correr así? E inmediatamente te respondes: ¡No, lo he intentado y no sirvo para esto!

Sin embargo adelantas y vuelves a ver que la chica sigue corriendo con naturalidad, y te preguntas: 

  • ¿Será que puedo comenzar a correr? 
  • ¿Por qué ella sí puede?
  • ¿Qué diferencia hay entre esta chica y yo?
  • ¿Por qué me costó tanto respirar cuando lo intenté? 
  • ¿Por qué ella luce tan tranquila?

E inmediatamente te respondes: seguro ella corre desde pequeña.

Seguro ella tiene ese “don” para hacer ejercicios y correr.

Pero ¿y si lo intento? Llegas a la casa, te quedas pensando en ello, ves la hora, recuerdas que trabajaste todo el día y dices: ¡tal vez mañana!

Y llega mañana y también estás cansado, hasta que un día te pones tus zapatos y sales al parque. Hay mucha gente corriendo, todos parecen profesionales, nadie se queja, nadie se va muriendo de cansancio.

Así que decides comenzar a correr, y en menos de 3 minutos te detienes. Empieza un diálogo interno donde te repites que “esto no es para mi”, “doy pena”, “todo el mundo me está viendo”, “no estoy en forma y todos ellos sí”.

Caminas, vas a tu carro/coche y te vas. No lo vuelves a intentar.

Muchas personas piensan que no sirven para correr, que este deporte es muy complicado y que no todo el mundo está hecho para practicarlo.

Incluso hay muchos que están convencidos que ellos no nacieron para hacer ningún deporte, que no son buenos.

Etiquetas, etiquetas, etiquetas…

Siento llevarle la contraria a los pesimistas, pero todos podemos correr.

De hecho está en nuestros genes el practicarlo, nuestros antepasados corrían para conseguir comida, para salvarse de un ataque, para anunciar que había ganado o perdido una batalla.

A lo mejor no seremos los más rápidos, pero eso no quiere decir que no podamos correr.

Para comenzar a correr sólo necesitas: un poco de curiosidad y montón de ganas. Y luego de dar dos ó tres pasos, continuar aunque te falte el aire.

Comencé a correr hace 9 años… mucho antes de eso, veía a las personas que salían a la calle temprano en las mañanas o en las tardes y desde la ventana de mi coche, me preguntaba ¿cómo sería correr? ¿Podría lograrlo?

Y esa pregunta rondaba mi cabeza una y otra vez, y veía a gente joven y mayor corriendo y me maravillaba pensando ¿qué tendrían ellos que no tenía yo?

Y así pasaron los años, hasta que en 2010 hice una apuesta con una amiga: cuál de las dos llegaría antes que la otra en una carrera de 10 kilómetros?

Lo he comentado en otras publicaciones, ella era atleta élite, era karateca cinta negra 3er Dan.

Ahora que lo veo, creo que tenía un poco de ventaja… Yo era una persona sedentaria, pero no me di por vencida.

Cada día que pasaba la carrera se acercaba, y yo la verdad entrené muy poco. 

En el gimnasio que me inscribí no avancé mucho, un día tuve un entrenador y pasé 4 días sin poderme sentar o caminar de manera decente.

Razón por la cual, volví muy poco después de eso.

Allí era donde solía correr (en la trotadora), pero es un hecho que me volvía un lío calculando el número de vueltas, ya que nunca sabía si la máquina estaba en millas o kilómetros (pequeño detalle).

¿Zapatos? Los mismos que usaba siempre. ¿Qué iba a saber yo que tenían que ser media o una talla más grandes?

Pero no me di por vencida.

Llegó el día de la carrera y yo estaba más emocionada que niño en navidad o día de Reyes, estaba muerta de miedo pero contenta.

Al llegar a la línea de salida, no lo podía creer: la energía del lugar era impresionante, la gente irradiaba felicidad, todo el mundo sonreía.

Incluso había mucha gente que corría para calentar, yo en mi mente pensaba: ¿pero qué hacen? Si ahora tenemos que correr 10 kilómetros.

Pero no, ellos estaban calentando y corrían para entrar en calor ¡Qué disparate!

De repente suena el pitazo de salida, me despido de mi amiga (yo sabía que ella iba a ir mucho más rápido que yo) y empiezo a correr.

Como no tenía reloj, ni gps, ni nada, iba tratando de concentrarme en mí, en respirar y no morir en el intento.

Veía a la gente que tenía alrededor: a muchos (a mi parecer) se les hacía muy fácil ¡ni siquiera jadeaban!

Iban como flotando, ensimismados, algunos sonriendo ¡¡¡SONRIENDO!!!

Yo seguía corriendo, trataba de concentrarme, trataba de estar feliz por intentar cumplir esa promesa que desde muy pequeña me había hecho de ganar una medalla.

Así seguí, hasta que llegué al kilómetro 8 y me dije: ¡no aguanto más! Y de repente me pasa por al lado una señora de más de 70 años con cara de tranquilidad, y en ese instante me dije a mí misma que no podía parar.

Tenía que continuar, al final sólo faltaban 2 kilómetros, eternos sí, pero sólo 2.

En mi cabeza me asaltaban miles de dudas: “seguro todo el mundo me está viendo”, “seguro voy a ser la última en llegar”, “no sé si pueda terminar la carrera”.

Y así iban pasando los metros, los kilómetros, los pulmones me quemaban, me ardía y me picaba la piel, me faltaba el aire, me dolían músculos que no recordaba que existieran.

Me dolían los pies, sabía que me estaban saliendo ampollas, pero continué poniendo un pie delante del otro, continué porque muchas personas me gritaban que faltaba poco (o a ellos les parecía eso).

Seguí el camino que estaba trazado hasta la meta, y cuando la crucé olvidé todas mis penas, olvidé los dolores, se me dibujó una sonrisa que todavía llevo tatuada, porque logré vencer mis miedos.

Yo no tengo nada especial, nada distinto a cualquier persona, no corría de pequeña, siempre me dijeron que no era rápida, era fuerte pero no rápida…

Hasta que vencí mi miedo al ridículo, hasta que lo intenté y me di cuenta que podía hacer algo grande (porque así de relativa es la vida que, trabajar como cirujano no era gran cosa).

Cuando me convencí de que podía hacerlo, a pesar de mi, mi vida cambió, me convertí en una persona más alegre, con más confianza en mí misma, y con ganas de ser mejor persona cada día.

Yo no soy distinta a los demás, todos los que hacemos deporte fuimos nuevos en esto alguna vez. 

La diferencia es que no nos detuvimos aunque tuvimos ganas, seguimos insistiendo y así hemos ido superando nuestros miedos.

No importa la edad que tengas, siempre es posible empezar. No te compares con nadie, la única persona importante con la cual debes compararte es con tu yo del día de ayer.

¡Si aún no te has atrevido a salir, descarga en el botón de abajo tu plan para comenzar a correr!

Algunos consejos a tomar en cuenta:
  • Calienta antes de correr 10 – 20 minutos.
  • Empieza de menos a más (muchas veces empezamos a correr muy rápido y eso hace que nos fácilmente).
  • Sonríe, a todos nos cuesta correr (aunque nuestra cara diga lo contrario).
  • Busca a un entrenador presencial u online, y pregúntale todas las dudas que tengas.
  • Toma días de descanso, el cuerpo utiliza ese tiempo para procesar el entrenamiento.
  • Todos tenemos días mejores que otros (no te martirices).
  • Si te enganchas con este deporte, utiliza zapatillas acordes a tu tipo de pisada. ¡Si necesitas ayuda con este tópico, avísame!

¿Recuerdas cómo fueron tus primeros días corriendo? ¡Déjame un comentario aquí abajo!

Foto tomada por Kristopher Roller de la biblioteca de Unsplash

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Isabella Diaz Blancofombona
https://www.drrunner.com

Cirujano general, maratonista y ultramaratonista. Medicina y rehabilitación deportiva. Máster en entrenamiento deportivo.


5 Comments

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Es así, pasas el tiempo en negación y de pronto llega alguien a tu vida que enseña que las cosas no son así y te llena de vida. Para mi esa persona fue Isabella Díaz!! Me metió en este fantástico mundo del running y me enseñó que las limitaciones sólo existen en mi cabeza. Gracias por expandirme el MUNDO Isa!!

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Que bellas palabras Yuly!! Gracias 😊
Correr nos hace humildes y nos enseña que el límite no está dónde antes pensábamos que estaba..!
Un abrazo grande,

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Había practicado uno que otro deporte de chamo, el que más me gustó fue el baloncesto, es un deporte muy competitivo, rápido, bastante físico por ser de contacto y en este deporte me gustaba correr la cancha lo más rápido posible y así poder conseguir una anotación más cómoda por mi o algún compañero… nuestro primer equipo se llamo los Supersónicos y de ese nació otro de la generación posterior los Linces, este último creo aún existe o por lo menos su nombre, bueno en todo caso me gustaba correr la cancha ser lo más rápido que pudiera… pasaron los años y una que otra vez salía a trotar ( era parte del entrenamiento del baloncesto) pero ya no jugaba al básquet así que en una de esas salidas decidí correr un poco más allá y por más tiempo… y eso lo hice muchas veces, y después por alguna razón abandonaba… pasaba el tiempo y un día cualquiera retomaba.
En una de esas veces me topé con una aplicación que me pareció esta súper buena para comenzar, Nike run club, me hablaba, me decía los minutos, la distancia y velocidad promedio, eso debo decirlo, me enganchó, dejé de correr un tiempo, por el tema de seguridad personal y me limité a una elíptica que teníamos prestada… bueno luego de unos años, tuve que salir del país, este otro quizás no sea el más seguro, pero va mejor como para salir a correr y bueno ¿por que no hacerlo?
Comencé a leer más de asunto del correr, leer, leer leer y un día me consigo a la Sta Isa en una red social… y zas me entero que Isabella a parte de ser Cirujano es deportista y especializada… la verdad no lo sabia , y que bueno…iii por que justo era del deporte que estaba comenzando a investigar y practicar más seguido y quien mejor que ella? Pues nadie, es amiga de mi esposa, así la conocí en esa casa llamada HCC, en el área quirúrgica , tratando de consentirla… bueno la contacté e hice mi entrenadora sin pedirle permiso, ahora cuando tengo alguna duda pues le pregunto, ella es una gran persona, cirujano, médico del deporte y deportista practicante, eso es un mega plus… y quien no la quiere de entrenadora???
Gracias Isa, por tomarte el tiempo para esto, a mi me gusta mucho leerte, te mando un abrazo y un beso, y por supuesto saludos de la Chinita. Se te quiere.

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Hola Nesmir!! Te confieso que me has hecho el día, ahora no se me va a borrar la sonrisa 😊
Cuando estudiaba en el colegio, yo también jugaba basquet (me encantaba), pero aunque era buena, era bastante lenta… y uno como que se atormenta con el asunto (o se deja atormentar por cánones de otros). El hecho es, que dejé de jugar al basquet (por otras razones).
La verdad es que correr nunca fue «mi deporte», era algo así como el requisito para poder hacer otros. Luego de eso montaba bici, y hasta jugué rugby en el equipo B de la UCV (cuando estaba en bachillerato).
Fue en 2010 cuando caí enamorada de las carreras. Yo, como muchos, me enganché luego de la primera que hice. Lo hablaba siempre con otro amigo del HCC, y a través de él conocí a la que fue mi entrenadora: Marisela Díaz, una persona maravillosa que me enseñó mucho de este mundo del running y de la vida. Ella era una eminencia del atletismo nacional y suramericano, y aún con teniendo todos sus récords, era la persona más sencilla y humilde que había… Parte de lo que soy, es gracias a su legado!!
Un abrazo grande, y gracias por leerme! 💕
Saludos a la China y a Anthony! 😘

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Gracias por leerme, son experiencias que no todo el mundo sabe… y fue muy agradable recordarlas y compartirlas aquí, muchos buenos recuerdos de esos tiempos… con gusto los saludos Isa.

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